
Por José Osuna Camacho
A mas de un año de firmado el acuerdo por la calidad de la Educación entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y el Gobierno Federal podemos realizar un balance de sus realidades y resultados.
Lo único real del mencionado acuerdo lo constituye la formalización de la alianza política que la lidereza del SNTE Elba Esther Gordillo mantiene desde finales del siglo pasado con la derecha en México, representada por el partido Acción Nacional. Nos viene la memoria la formación del grupo San Ángel, donde estrechó su relación con Vicente fox que redundaría, primero, en el apoyo esbozado que la dirigente magisterial otorgo a Fox en la elección presidencial del 2000 y posteriormente, en el respaldo abierto y decidido a Felipe Calderón en el reciente proceso electoral.
Es un acuerdo que nació muerto de origen. Los firmantes, lo único que pretendieron fue formalizar su alianza de facto con miras a la elección intermedia del año 2009 que le permita a la derecha contar con la suficiente presencia en la Cámara de Diputados y garantizar su proyecto de gobierno. Cualquier persona con cierto grado de sensatez y sentido común, sabe que el grave problema del deterioro de la educación pública en México, no se soluciona únicamente con un acuerdo entre el gobierno federal y la lidereza que maneja al SNTE. Este singular personaje no significa ninguna solución, por ser parte del problema. La opinión pública la señala, con sobrada razón, como la principal causante del grave deterioro de la educación pública en México.
Por eso, a mas de un año de firmada esta alianza nos preguntamos ¿Dónde están sus resultados? ¿Donde está la calidad educativa? y la respuesta es deprimente. Esta alianza que podría haberse convertido en el inicio de una autentico cambio educativo , terminó en un conflicto político interminable, debido a que en el convenio sólo participaron el gobierno federal y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y se ignoró, a otras fuerzas representativas , en especial, a las entidades federativas, donde casi de inmediato se presentaron manifestaciones de rechazo, que hasta la fecha siguen latentes, por el cuestionado liderazgo de la Profesora gordillo en amplias zonas del país, en especial en Baja California.
A mas de un año de firmado el acuerdo por la calidad de la Educación entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y el Gobierno Federal podemos realizar un balance de sus realidades y resultados.
Lo único real del mencionado acuerdo lo constituye la formalización de la alianza política que la lidereza del SNTE Elba Esther Gordillo mantiene desde finales del siglo pasado con la derecha en México, representada por el partido Acción Nacional. Nos viene la memoria la formación del grupo San Ángel, donde estrechó su relación con Vicente fox que redundaría, primero, en el apoyo esbozado que la dirigente magisterial otorgo a Fox en la elección presidencial del 2000 y posteriormente, en el respaldo abierto y decidido a Felipe Calderón en el reciente proceso electoral.
Es un acuerdo que nació muerto de origen. Los firmantes, lo único que pretendieron fue formalizar su alianza de facto con miras a la elección intermedia del año 2009 que le permita a la derecha contar con la suficiente presencia en la Cámara de Diputados y garantizar su proyecto de gobierno. Cualquier persona con cierto grado de sensatez y sentido común, sabe que el grave problema del deterioro de la educación pública en México, no se soluciona únicamente con un acuerdo entre el gobierno federal y la lidereza que maneja al SNTE. Este singular personaje no significa ninguna solución, por ser parte del problema. La opinión pública la señala, con sobrada razón, como la principal causante del grave deterioro de la educación pública en México.
Por eso, a mas de un año de firmada esta alianza nos preguntamos ¿Dónde están sus resultados? ¿Donde está la calidad educativa? y la respuesta es deprimente. Esta alianza que podría haberse convertido en el inicio de una autentico cambio educativo , terminó en un conflicto político interminable, debido a que en el convenio sólo participaron el gobierno federal y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y se ignoró, a otras fuerzas representativas , en especial, a las entidades federativas, donde casi de inmediato se presentaron manifestaciones de rechazo, que hasta la fecha siguen latentes, por el cuestionado liderazgo de la Profesora gordillo en amplias zonas del país, en especial en Baja California.
Esta ampliamente comprobado, que la responsabilidad de educar no se limita únicamente a los maestros y a las aulas, sino que es también un asunto que se imparte en las familias, en las calles, desde las instituciones y en los centros de trabajo, y para ello se requiere, en primer lugar, un compromiso firme de la sociedad. Necesitamos construir nuevos centros escolares que contengan aulas didácticas y laboratorios y talleres con tecnología actualizada. Si se quieren resultados, no es posible seguir con la situación actual que prevalece en muchos estados del país, donde los planteles escolares carecen de lo indispensable, con aula de piso de tierra, techo de lámina de cartón y sin sanitarios.
Más que una alianza facciosa y convenenciera, lo que el país urgentemente necesita, es una auténtica Reforma Educativa donde participen todos los entes sociales y los especialistas del tema. Una Reforma educativa, que enseñe a los niños y jóvenes a pensar, a razonar, que produzca ciudadanos participativos y emprendedores; con mentalidad critica y abierta a las grandes innovaciones que se están produciendo. Ya basta, que la educación en México, siga siendo rehén de intereses que la consideran un apetitoso e interminable botín político.
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